sábado, 1 de mayo de 2010

“UNA SOCIEDAD INVISIBLE”


Articulo

Por: Sindy Yurley Ortiz Echavarria.

Día a día son más las personas que viven en las calles, las aceras, lotes abandonados, parques públicos, alcantarillas, a la orilla de los ríos y debajo de los puentes; unos porque han sido desplazados, otros tantos, porque buscan de cierta forma una “libertad” que creen encontraran lejos de su familia, en fin, todos por distintos motivos pero que llegan al mismo lugar. Algunas de las personas que están en las calles, llegan allí, porque tienen problemas con las drogas, pero otros, adquieren esta adicción allí, en la intemperie, simplemente porque creen encontrar en ellas la solución a la soledad, al hambre, al frío, entre otros. Pero no piensan en las consecuencias que esto puede traerles como enfermedades, dependencia, en fin…

En Medellín la situación de indigencia es un mal que a nadie sorprende, la vida en la calle es la única que conocen muchos jóvenes y probablemente la única que llegarán a conocer.
Hoy por hoy, la gente que pasa por el lado de estas personas parecen no verlas o si quizás las ven lo hacen con asco y repugnancia por su mal aspecto, su mal olor y otras cosas más que sienten al mirarlos, aunque saben que están ahí no hacen nada por ayudarlos, se han convertido de cierto modo en una “sociedad invisible” para quienes gozan de un techo. Son pocas las personas que se detienen a mirarlos, no con lastima, sino para interesarse en ellos, en lo que les pasa, en saber qué los llevo hasta ese punto.

Esta sociedad día a día lucha por sobrevivir ya que en las calles son especialmente vulnerables a los abusos, la explotación y a toda clase de atropellos físicos y psicológicos. Hoy uno de los mayores peligros a los que se ven enfrentados, son los grupos que se hacen llamar de “limpieza social”, fenómeno que comenzó en 1979 y que se caracteriza por el asesinato de personas pertenecientes a los sectores sociales más marginados, dentro de los que se encuentran los niños de la calle considerados por los victimarios como nocivos y peligrosos para la sociedad.

Estos seres humanos que transitan por las calles día y noche han encontrado un fiel acompañante y amigo, el pegante bóxer (pegante usado para drogarse mediante la inhalación directa del recipiente que lo contiene), ya sea por su economía o por lo que les permite sentir o mejor dicho por lo que no les permite sentir. Estos personajes por sus condiciones de vida y maneras de subsistir despiertan en la sociedad diferentes sentimientos, ya sea asombro o incluso lastima.

Las personas de la calle acogen este pegante como algo indispensable en sus vidas, convirtiéndose en zombis, aunque suene raro ellos se dejan manipular de este pegante ya que cuando están bajo el efecto del bóxer olvidan que duermen en colchones de cemento, que su cobija es el viento o quizás un puente o peor aún la lluvia, olvidan el hambre, los dolores físicos y del alma.

El consumo de esa sustancia no solo los convierte en personas dependientes sino también en personas que hacen lo que sea por conseguir más bóxer cada día sin importar el daño que puedan causarle a los demás. Cuando se ven desesperados por la falta de consumir bóxer llegan a convertirse en ladrones o en un ser humano peor que pasa por encima de quien sea, hasta de su propia familia, para poder saciar su deseo de ese pegante, aunque no todas las personas que viven en las calles consumen esta sustancia, por algunas pocas que lo hagan son catalogadas las demás y por ello es que las demás sociedades las dejan a su izquierda y hacen como que no las ven o hasta llegan a no verlas en realidad.

BIBLIOGRAFÍA

Zopoaragón,Mayi;Bueno,IanSergio;ELGAMINISMO:unarealidadquepocosquierenver;pág.42;universidadSanbuenav

BernalOrozco,Fany;Elpegantebóxeryelniñodelacalle:hacialaevaciondelarealidad;pág.3-9;universidadSanbuenaventura.

Rico,Mauricio;elgaminysuespacio,pág.13-16;universidadSambuenaventura.


CIBERGRAFÍA

www.vargas,lucas;sierra;unhogarfrentealrioparaquiennotienecasa;Martes,14deoctubrede200807:55;delaurbedijital.udea.edu.co

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